…y qué me sacan del grupo

¿Qué hacer cuando eres «mamá rara»?

Unas amigas me recomendaron unirme a un grupo de redes sociales… y no duré mucho ahí. No “me duraron” mucho ahí…

Estoy segura que no rompí las reglas del grupo, eso sí. Fui muy cuidadosa. Peeeero, también es cierto que fui… ¿qué será? Ahi te van varios ejemplos y tu pon el adjetivo calificativo que prefieras.

Su pregunta:

“Recomendaciones mamis, de uno que sí sirva. ¿Cuál es el mejor coach del sueño para mi bebé?”

Mi respuesta:

“Tu bebé. Él sabe a qué hora necesita dormir y a qué hora necesita despertar. Si ves que no puedes con sus rutinas pídele ayuda a tu esposo, pero no le “eches a perder” su sabiduría interna.”

Su pregunta:

“¿Qué película recomiendan para mi nena de 2 años?”

Mi respuesta:

“Ninguna. Niños menores de 5 años no deben ver pantallas.”

Su pregunta:

“¡Mi hijo no come nada! ¿Cómo le pudo hacer para que coma más?”

Mi respuesta:

“Carlos Gonzales en su libro “Mi niño no me come” dice que nunca forces a tu hijo a comer ni una cucharada más. Tu hijo es el primero interesado en su sobrevivencia, lo poquito que coma es suficiente para su pancita. Él sabe cuando esta satisfecho, no le eches a perder su sabiduría interna. Lo que le ofrezcas, que sea sano y ya.”

Su pregunta:

“Mi hija no soporta el shampoo en la cara, nomás se lo pongo y empieza a gritar como loca. Cada baño es un martirio. ¿Cómo le puedo hacer?”

Mi respuesta:

“Posiblemente es Altamente Sensible. Haz el Test.”

Bueno… las quejas empezaron con que yo no estaba respondiendo a las preguntas. 

Y me dieron una patada en el culo. Y ¿sabes qué? Por mi, esta bien. Lo digo de corazón…

Mi conclusión y el concepto que les quiero compartir es que: no todo mundo es para la crianza respetuosa. Es cierto –y triste– que hay mamás que esperan que sus hijos se adapten a sus horarios y sus necesidades y el daño que les produzcan, es lo de menos.

Mi interés de compartir esto es porque posiblemente tu suegra, tu cuñada, tus amigas, o hasta tu familia es como estas mamás. Que no observan la expresión de los ojos en sus hijos, no ceden y no se detienen. Y es muy probable que te den una patada en el culo también (¡espero que no sea literal, jaja!). Pero tu sabes lo que debes hacer como mamá… sabes que escuchar a tu bebé es de primordial importancia… y ellos pueden seguir opinando. Van a opinar de todas formas. Que opinen de algo sobre lo que sabes es lo mejor y haces con integridad.

Las Personas Sensibles, somos pocas. Somos la minoría de la población, somos un raro 20% que observamos con detenimiento. Sentimos profundamente. Somos empáticos y nos fijamos en los demás. Observamos. Analizamos. Pensamos. Tomamos en cuenta. Buscamos alternativas. Y hacemos los cambios correspondientes.

A veces, si hay la apertura podemos tratar de abrirles la mente y ayudar. Pero a veces no es posible y seguimos siendo “los bichos raros”. En realidad, estamos acostumbrados a ser diferentes, a sentir soledad o que no pertenecemos, a generar controversia y muchas veces hemos cedido para no tener más discusiones. Bueno… tal vez pudimos sacrificarnos a nosotros mismos, pero nuestros hijos nos obligan a tomar nuestra fuerza y a luchar por lo que ellos –y nosotros– necesitamos.

Y, si eso nos cuesta una que otra “salida”, así esta bien. Tu fortaleza viene de adentro de ti. Tómala.

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