¿Qué hacer con los niños en casa durante la pandemia?

Prueba y error

Esto de tener a los niños en casa es Todo Un Reto. Cada niño es diferente, cada familia es distinta, hasta cada casa tiene espacios diferentes. ¿Qué es lo que funciona?

Bueno…

Es cuestión de probar y replantear.

En casa suceden muchas cosas todo el tiempo, llega el del gas, el cartero, el plomero, el que arregla la lavadora… sin mencionar la torre de jugetes que gritan el nombre de nuestros hijos para invitarlos a jugar. Las distracciones son demasiadas.

Estar encerrados de 8 – 2 viendo una pantalla, por más ganas que le echen las maestras, no es tan divertido como ayudarle al pintor a resanar el techo de la cocina.

Las mamás nos sentimos obligadas a que los niños cumplan con sus tareas, nos da pavor que reprueben. (Mucho puede ser por proyección. A mi me ponían como dado si se me ocurría sacar un 6, no se diga reprobar. En estos momentos con la presión del colegio de mi hijo encima, me siento, francamente aterrorizada.)

Entiendo que mi trabajo de mamá –el apego seguro– es mucho mas importante que la clase de lecto-escritura. Pero enseñarles sobre la responsabilidad también es importante. Es un jaloneo. Y encontrar la media es definitivamente todo un reto.

Y hay momentos en los que ya no sé qué hacer,

“Ya no se esta pudiendo concentrar, presionarlo a más sera contraproducente. ¿Le perdono la clase para que se despeje un poco?”

“O mejor, ¿lo presiono a que termine y así tendrá toda la tarde libre?”

“Y si hoy no hace nada, mañana tendrá el trabajo acumulado…”

“¿Qué es mejor para él ahorita, hacer ejercicio o hacer tarea?”

¿Sabes de qué me he dado cuenta?

1) A pesar de que los dos somos Altamente Sensibles, somos personas distintas, con necesidades distintas.

Muy a mi pesar, no lo puedo dejar solo.

Mi hijo solo, no funciona. Necesita el acompañamiento, sí o sí. Necesita ser visto, validado, guiado, necesita porras y aprobación. Al mismo tiempo se distrae fácilmente y le gusta que las rutinas sean diferentes.

En cambio yo,  necesito desesperadamente mi tiempo a solas. Y una estructura a la cual apegarme todos los días.

Es decir,

Él necesita acompañamiento e improvisación.

Yo necesito soledad y rutina.

¡Oh, cielos!  Auxiliooooo…

Encontrar un acuerdo en donde nos encontremos en medio –todavía– no es posible porque psicológicamente, a nivel desarrollo neuronal, ellos no pueden ver el punto de vista de los demás. La empatía de los Altamente Sensibles, la tienen a nivel emocional, mas no social. A esta edad ellos necesitan ser los líderes del show. El ombligo del mundo. El centro de atención.

¿Qué debo hacer yo?

Taparme la nariz y echarme el clavado.

¿Qué debs hacer tú? Con tus necesidades y las de tus hijos.

1) Observa cuáles son tus necesidades

2) Observa cuáles son las necesidades de ellos

3) Tápate la nariz, échate el clavado

4) Prueba y error

5) Re-evaluar y corregir

6) Improvisa y observa

1) Prueba y error

2) Re-evaluar y corregir

3) Improvisa y observa

1) Prueba y error

etc.

Lo bueno de tener a los niños en casa es que nosotros podemos adaptarnos y darles lo que necesitan.

Se trata de observar con toda honestidad. Quién soy yo. Quien es mi hijo. Qué necesito yo. Qué necesita él / ella.

Pensar en ideas.

Llevarlas a cabo.

Adaptarnos. A. Los. Cambios. (por difícil que esto nos parezca a los Sensibles)

El método de “prueba y error” le enseña a ellos también que no existe la perfección ni la manera “correcta” de hacer las cosas. 

Finalmente, la salud emocional –basada en un apego seguro– es lo más importante. Siempre es posible encontrar la manera que funcione para nosotros y los que amamos.

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