Cómo establecer límites sanos – Parte 3

Muchos papás / mamás confunden la permisividad con la amabilidad.

Muchos papás quieren ser duros y les da miedo ser amables porque creen que sus hijos van a gobernar la casa.

Otros papás prefieren ser permisivos y les da miedo ser firmes porque tienen pavor a desencadenar en los niños otro berrinche.

El objetivo es establecer limites claros y sanos juntando ambas cualidades: ser personas amables con los hijos y, con limites firmes. 

Aquí les muestro algunos ejemplos, 

Padres permisivos:

“No tienes que limpiar tu cuarto si no tienes ganas”

Padres amables:

“Puedo hacer tu cuarto hoy. Te ves super cansado después del soccer. Pero mañana, te toca a ti, ¿de acuerdo?”

Padres permisivos:

“Te mereces comprar cualquier juguete que quieras.”

Padres amables:

“Puedes comprar el juguete que quieras pero que sea menor a $300 pesos.”

Padres permisivos:

“Esta bien si no quieres hacer tu tarea.”

Padres amables:

“Si estas super cansado, esta bien. Descansa un rato y puedes hacer tu tarea antes de cenar.”

Padres permisivos:

“Come todos los dulces (galletas, pan) que quieras.”

Padres amables:

“Puedes comer dulces, pero elige solo uno.”

Padres permisivos:

“Puedes ver toda la TV que quieras.”

Padres amables:

“Tienes el derecho a ver la TV pero solo 30 minutos.”

Los límites son necesarios. Los niños los necesitan. El cómo establecemos los limites es clave para lograr la armonía en casa. La amabilidad, la empatía, la escucha, la negociación son magníficas herramientas para lograrlo.

Y si después de establecerlo, los niños se quejan y protestan, esta bien. Es válido. A nosotros nos toca escuchar su punto de vista y llegar a un acuerdo. Estas herramientas de negociación les fortalecerán su Sistema de Creencias y les servirán para toda su vida.

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