El precio de no saber que tu hijo es Altamente Sensible

El precio de no saber que tu hijo es Altamente Sensible

Los papás de Ana (el nombre ha sido cambiado) ya tienen 84 años, son necios y no precisamente amables. Las enfermeras que lograron contratar, les duraban una tarde y salían huyendo de la casa, por lo tanto la opción de contratar a ayuda huyó también. Los hermanos de Ana acordaron en contratarla a ella para que cuidara de sus papás durante el día. Ana tiene dos hijos, uno de ellos Altamente Sensible, le gusta el arte, leer y hacer rompecabezas, tiene un lindo sentido del humor y sus ideas son chistosas. 

Ana llega a casa de sus papás desde temprano para que los niños asistan a las clases en linea, y mientras atiende a sus papás. 

Como te mencionaba antes, los papás distan de ser amables y se la viven de pleito. Los niños viendo, escuchando y sintiendo todo. Groserías van, groserías vienen. Y los críos observando, aprendiendo, introyectando y aprehendiendo TODO.

Si ya has tomado mis cursos de Niños Altamente Sensibles, sabes que en un ambiente tóxico, los HSP (por sus siglas en inglés o Altamente Sensibles en castellano) el sistema nervioso central se satura y el cuerpo físico se enferma.

“Mágicamente” el hijo de Ana ha presentado ganglios inflamados. Toneladas de antibiótico después, los ganglios siguen igual –porque la fuente de estrés del niño sigue igual. El doctor ha sugerido extirparle los ganglios… (me reservo mi opinión… pero ya te la imaginarás), tienen la cita el próximo lunes.

(…suspiro…)

Ana que tanto trabaja, para tener más dinero, se lleva a los niños a un ambiente tóxico que los enferma y el dinero que gana se lo gasta en “curar” a sus hijos.

Si tan solo ella supiera cómo opera su hijo y los ambientes familiares que necesita, además de darle la crianza que le ayudaría a salir adelante, se estaría ahorrando un montón de dinero.

Es una pena.

¿Y porque no abro mi bocota y le digo?

Bueno… porque ella no cree en la sanación, ni en la crianza con respeto ni en la alta sensibilidad.

Es una verdadera pena.

Lo bueno es que tú si sabes cómo son tus hijos Altamente Sensibles (si no has tomado el curso dime y con mucho gusto te explico), sabes lo que necesitan y ¡se los proporcionas! Mi plegaria es que cada niño HSP sea educado y criado en la manera adecuada, con conocimiento, conexión y respeto.

¡Gracias por ser buen papá y mamá!

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.