topless boy holding black and white boxing gloves

5 razones y 5 tips para cuándo los hijos propinan golpes

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¿Porqué golpean los niños a los padres?

Una de las preguntas más comunes que me hacen los papás es: “me pega/muerde/grita y ¡no sé qué hacer!”.

Recibir golpes de un hijo es una de las cosas más frustrantes de la parentalidad. Definitivamente no es fácil, sobre todo porque nosotros también entramos en automático en cerebro inferior y reaccionamos de la peor forma. Muchos pegan de vuelta. Otros gritan. Otros se encierran –a sí mismos o a los niños. Generalmente hacemos exactamente lo que no debemos hacer.

La dirección a tomar depende enteramente de las razones por las cuales esta golpeando. Y pueden ser muchas:

  1. Esta enojado, frustrado, triste o incluso cansado. Entran en cerebro inferior y la emoción es tan fuerte que no pueden verbalizar lo que les sucede –aunque ya sepa hablar muy bien.
  2. Le pegas tu, por lo tanto él supone que golpear esta permitido –es decir que él no registra que solo esta bien que tú seas el que golpea. Y la Ley de Newton también aplica para nosotros: nosotros golpeamos y nos golpean de vuelta.
  3. Lo ve en la tele, por lo tanto imita.
  4. Falta de atención. En la era moderna, con tanta pantalla lo niños están hambrientos de atención de sus papás. El entretenimiento NO es atención. Atención eres tú (no la nana, no la abuela, no el primo, no la pantalla… tú)  mirando a sus ojos y escuchando –realmente.
  5. No estas siendo lo suficientemente firme. Esta es la razón que más trabajo nos cuesta creer. “Si yo soy linda y paciente con mis hijos, nunca les he golpeado ¿porqué me pegan a mi?” Posiblemente porque te sienten débil. ¿Tu podrías respetar a un jefe «barco»? …¿no verdad?… es lo mismo.

Soluciones:

  1. Si ya entró en cerebro inferior, pues solo queda esperar a que salgan de ahí y ya después cuando esté tranquilo platicas lo sucedido, validas emociones y haces un pacto “¿qué vamos a hacer la próxima vez?”
  2. Deja de pegarle y aprende otros métodos de disciplina. Efectivos. Respetuosos y amables.
  3. Cuida lo que miran en la tele y videojuegos. Los niños no pueden diferenciar la pantalla de la realidad.
  4. Apaga celular, deja la ropa, computadora u lo que tengas a la mano y juega con tu hijo. Cuando a los niños les hace falta jugar, irónicamente, se ponen agresivos. El juego es un super catalizador de ansiedad, miedo, angustia, energía… los niños NECESITAN con quien jugar.
  5. La disciplina se establece de manera amable y firme. Debes ser muy amable. Necesitas ser firme también. Y cada vez que sea violento, ya sea con golpes o palabras, aplica la misma consecuencia, de manera firme e inamovible. Tú eres el líder. Y ellos necesitan sentirte bien segura. Un ejemplo de consecuencia puede ser, “Estoy viendo que estás realmente enojada porque te dije que no. Y no te lo voy a dar. Y seguiré diciendo que no. ¿Qué es lo que usualmente hago cuando tu me pegas?” Al hacer la pregunta los estás poniendo a pensar, los sacas del cerebro superior… aunque de momento no se acuerden. “Así es, me distancío porque me duele. ¿Quieres que me retire durante unos minutos?”

Si te dice que sí, pues tal vez lo que necesita es tiempo a solas –que es muy respetable- te vas y ya. «Cuando estés lista para volver a jugar me dices, aquí te espero.»

Si te dice que no, entonces necesita que lo abraces en ese momento de emociones erráticas. “Bueno, me quedo, pero no me pegues.”

-Otra razón difícil de creer es por que traen demasiada azúcar a bordo y su comportamiento se vuelve agresivo y errático. Sobre todo cuando los niños son Altamente Sensibles y media mordida de chocolate los pone como chilaquil ultra loco. Créanme, hubo un tiempo en el que creí que mi hijo me lo habían cambiado en el cole… y no. Era la «inocente» barrita de chocolate que me fue fácil darle.

Una vez que comprendes las razones de por qué están siendo violentos, lo puedes ver desde su perspectiva, entenderlos con compasión y hacer lo que piden a gritos –y golpes. Sus necesidades básicas de amor, respeto, atención, límites hay que atenderlas. Cada vez, Cada día, Cada momento. No te están pidiendo nada horrible, al contrario, básicamente lo que piden es amor y cariño. Y eso se da ¡a borbotones!

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