12 consejos para vencer los miedos y Qué hacer después de que tu hij@ cometa un error

Los Hijos Híper Sensibles se asustan con más facilidad. Es un hecho. Porque detectan sutilezas –ruidos, sombras, energía, palabras, luces, etc.– y, además, porque tienen una imaginación muy creativa e increiblemente vívida.

Supe de un niño que no quería ir al baño solo porque decía que salían monstruos del WC… Darle confianza a niños así, es todo un reto. Es claro que no podremos acompañarlos al baño durante toda su vida. Pero tampoco podemos dejarlos petrificados con sus miedos, solos. 

En la Crianza Respetuosa el acercamiento es completamente distinto a lo que hubieran hecho nuestros padres con nosotros. 

¿Qué podemos hacer?

PRIMERO:

Concéntrate en aumentar tu propia seguridad.

No es realizable en una noche, pero es un punto esencial. Repara tu auto-estima. Habla bien de ti misma –contigo misma y– enfrente de tu pareja e hijos. 

SEGUNDO:

Observa tus propios comentarios, Si les dices: 

“Te vas a caer y romper la cabeza” pues ya no va a querer subirse a la resbaladilla. 

“Te vas a enfriar y yo no te cuido si te enfermas”, 

“Pero ¿por qué eres tan tonta? ¿porqué no haces las cosas bien como tu prima?” …Pues… ¿de dónde van a sacar la seguridad en sí mismos?

(por teléfono con una amiga) “…que a la tía de la sobrina se le metieron a la casa y le robaron todas sus cosas…” aunque creas que tu Hijo Híper Sensible no te esta oyendo, créeme, sí te oye y ya estuvo que perdió el sueño durante un mes.

DIARIAMENTE EN LA CRIANZA
  1. Que el/ella sepa que tu amor es incondicional
    • Yo sé que la amas. El reto aquí es que ella lo sepan. Nuestras acciones, o demostraciones de amor, a veces no son tan obvias para ella. 
  2. Nunca, nunca, nunca te burles de él/ella. Nunca, por nada.
  3. Practica auto-diálogo positivo
    • De: 
      • “No puedo”
      • “Soy un tonto”
      • “Soy malísima para…(x)…”
    • Transfórmalo a:
      • “No puedes, todavía. Es cuestión de ensayar.”
      • “No lo entiendes, todavía. Poco a poco.”
      • “Es cuestión de aprender.”
      • “Eres valiente para aprender cosas nuevas”
      • “Tu cerebro crece al aprender cosas difíciles.”
      • “Pide ayuda cuando la necesites. Esta bien.”
      • “Concéntrate en tus propios avances. No te compares con nadie.”
  4. Háblale por su nombre.
    • Es poderoso y simple. Les das a entender que él es importante.
  5. Dale “proyectos especiales”
    • Adecuados para su edad. 
      • Tirar en la basura. Lavar sus platos. Tender la cama. 
    • Asegúrate de tomar el tiempo para enseñarle y darle suficientes oportunidades hasta que lo perfeccione.
  6. Juega con ella y permite que ella dirija.
    • Unirte a su juego le envía el mensaje que ella es importante y merecedora de tu tiempo.
    • Permite que elija el juego y lo dirija, aunque rompa todas las reglas.
  7. Pídele su punto de vista y consejo
    • Te vas a sorprender. ¡Son geniales!
    • Además, les estás construyendo su confianza en sí mismo y también, demostrando que todos, aún los adultos, a veces necesitan ayuda. Y es perfectamente válido.
  8. Enséñale a planear (y eventualmente) lograr objetivos realistas.
  9. Halágalo, pero de manera correcta.
  10. Nunca los compares. Con nadie.
  11. Ayúdale a descubrir sus propios intereses y pasiones
  12. Aliéntale a intentar cosas nuevas y desarrollar nuevas habilidades.
    • En casa. Sin que nadie los vea. Con libros. Si es introvertid@.
    • En clases. Rodead@ de amig@s. Si es extrovertid@.
QUÉ HACER DESPUES DE UN “ERROR’
  1. Ayúdale a superar el miedo al fracaso
    • Los errores son perfectamente aceptables, una parte inevitable de la vida, y las personas que han logrado maravillas, cometieron mil errores antes. Dale ejemplos de personajes famosos. Esto es para perder el miedo.
  2. Acepta sus sentimientos y hablen de ellos.
    • Todos son válidos.
  3. Asegúrate que ellos sepan que estás enojada con sus elecciones, no con ellos.
    • Ofrece critica constructiva y consecuencias razonables y relacionadas con el “error”.
  4. Rodéalos con personas positivas.
    • Incluyendo amigos.
  5. Muchos abrazos y apapachos.
    • El contacto físico amoroso connota amor, aceptación, pertenencia, felicidad y seguridad.
  6. Tómense el tiempo para calmar y reconfortarle.
    • Escúcha.
    • Escúcha.
    • Escúchale.
    • Después, de manera muy corta, puedes decir algo así:
    • “Cometiste un error esta semana, ¿qué aprendiste?” 
    • “Entonces… fue un buen error. ¿Qué harás la próxima vez para que no vuelva a suceder?”
  7. Si él tiene miedo a la obscuridad o a dormir solo –aunque ya no sea un bebé, tras un buen acompañamiento de tu parte, lo que va a aprender es que esta bien vivir con ese miedo, porque nuestros ojos no son de búho y no pueden ver bien en la obscuridad, pero que adentro de casa esta complicado que se meta un león hambriento. 

Pero, ten paciencia porque este auto-diálogo toma tiempo en desarrollarse. 

  • – Díselo todas las veces que lo necesite. 
  • – Acompáñalo –al baño o a la cocina– todas las veces que lo necesite pero no le resuelvas la vida; “Esta bien, te acompaño pero tu te sirves tu vaso con agua. Yo te espero en la puerta.”. 
  • – Observa bien que él no te cambie el discurso, es decir, que, te empiece a mentir, “No, no es que tenga miedo, es que quiero estar contigo.” 
  • – Le puedes decir algo así “Esta bien si tienes miedo, a mí tampoco me gusta la obscuridad.”
IDEAS CREATIVAS:
  1. Espejo del baño
    • En varias hojas de papel
    • Dibuja y/o escribe 
    • Frases como:
    • “Tú puedes”, “Eres amada”, “Toma un paso a la vez”, “Cree en ti”, “Hoy será un buen día”
    • Pégalas en el espejo de tus hijos.
  2. ¡Despedázalo!
    • Que tus hijos escriban o dibujen lo que les preocupa, sus pensamientos obsesivos o lo que les da miedo… el monstruo en el closet, el bully de la escuela, la maestra, la película, el bicho del WC…  
    • Deja que observen su dibujo un par de días.
    • Y después, cuando se sienta listo, ¡despedázalo!
    • Rómpanlo, córtenlo, ahóguenlo, quémenlo (bajo tu supervisión, claro)
    • Es una manera muy física de hacerles ver que ellos son más fuertes que el miedo.
    • La raíz del diálogo auto-destructivo es el miedo. Escarben hasta encontrar esa raíz y trabajen en ello.
    • Después platiquen cómo se sintió y cómo los sentimientos de miedo y frustración, son pasajeros.
    • Otro día pueden pensar en estrategias o un plan para salir adelante.
  3. Recaditos (halagos de sus esfuerzos)
    • El ponerle “Eres inteligente”, “O eres valiente” no funciona porque son expectativas nuestras, irreales e inalcanzables. Todos sentimos miedo. Todos cometemos errores. Funciona mejor resaltar sus esfuerzos y/o demostrar nuestro apoyo incondicional.
    • En su lonchera ponle mensajitos pequeños,
    • “Tú haces una diferencia hermosa”, “Haz tu mejor esfuerzo y diviértete”, “Tú puedes con esto”, “Te acompaño siempre”, “Yo creo en tí”, “Los retos te hacen más fuerte”, “Elige tener un buen día”, “Los errores son aprendizajes”, “Sigue tus sueños”, “No importa la montaña, la puedes trepar”, “Sigue esforzándote hasta que estés orgullosa”, “Puedes solucionar tus problemas” 
  4. “Mis logros”
    • En un papel o pizarrón pon todos sus logros, aquellos que le han costado trabajo o miedos que ha vencido.
    • “caminar, ir al baño… miedo a las arañas, volver al cole, leer, matemáticas…”
    • Deja espacio para que siga apuntando más logros.
    • Ponlo en un lugar donde lo vea diario.
    • Esto le dice, “si ya pude con esto, ¡puedo con lo que sigue!”
  5. Lo que amo de ti
    • En un papel, cartulina o pizarrón, 
    • Cada integrante de la familia, que apunte algo sobre tu hijo. Puedes hacerlo con todos los integrantes de tu familia.
    • Lo que amamos de Mateo es:
    • “Su risa”, “Ama a los perros”, “Juega basketball super bien”, “Su creatividad”, “Siempre esta dispuesto a ayudar en casa”, “Sus ojos”, “Es buena onda”

Los miedos no se rompen, ni se desvanecen. La manera de trascenderlos es abrazándolos y, bajo esa aceptación profunda, tomas aire y te avientas.  Y la única manera de aventarte completo (y no desintegrado, porque hay gente que se avienta pero rota por dentro) … es sintiéndose seguros. Necesitan tener una verdadera confianza de que están a salvo. Y que cuentan contigo en las buenas, en las malas, en las vueltas y en las volteadas. 

Los HS estamos programados para buscar el peligro. Para estar alertas todo el tiempo (para eso fue creado el rasgo, en realidad). Entonces, por lo mismo, este sentimiento de seguridad nos toma más tiempo en desarrollar. 

Paciencia. 

Si papá y mamá están tranquilos con quien es el niño, él estará tranquilo consigo mismo. Si, además de la aceptación, sienten tu apoyo, entonces esa seguridad les dará la fuerza para aventarse al siguiente reto. Esto es resilencia. Esto es triunfar en la vida. 

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